El siglo XXI ya ha sido bautizado como “el siglo de las incertidumbres”. Los atentados del 11-S provocaron una incertidumbre política y un nuevo tipo de guerra asimétrica, con fronteras difuminadas y equilibrios geopolíticos nuevos; la
crisis financiera de 2008 provocó una incertidumbre económica y una desconfianza generalizada en el sistema; y hoy, en 2020, vivimos una crisis cultural cuyo alcance verdadero aun no somos capaces de valorar.

Las épocas en las que las creencias compartidas se debilitan son épocas de voluntarismos políticos y movimientos de masas. Son momentos de inestabilidad porque las personas no saben bien a qué atenerse, se duda de unas instituciones que no responden bien a la necesidad de cambio, se duda de las personas porque surge la desconfianza, y se pierde la esperanza porque el futuro se vuelve algo amenazador.

No obstante, estas épocas como la nuestra también lo son de esperanza y de oportunidades. Empiezan a aparecer nuevas iniciativas, análisis agudos que apuntan hacia las fuentes de creatividad, respuestas inteligentes a los problemas nuevos, y nuevas formas de representación y liderazgo. No vivimos solo en una época de amenazas o de pérdidas, sino que se están abriendo ante nuestros ojos nuevas formas de relaciones personales y laborales, equilibrios internacionales diferentes, diálogos y reacciones artísticas y culturales cargadas de originalidad, y un sinfín de iniciativas de enorme valor.

Desde la Fundación Conversación pensamos que esta época exige un esfuerzo intelectual serio y riguroso por detectar las grandes preguntas que subyacen en el fondo de los cambios que percibimos y exponerlas al público para que se desarrolle un diálogo constructivo. Estamos convencidos de que nuestra mayor responsabilidad pasa en estos momentos por ofrecer razones del cambio que aquieten nuestra sed de comprender, para que la incertidumbre se convierta en esperanza y nuestras acciones sean constructivas.

En este periodo de aislamiento en el que las conversaciones presenciales no son posibles, queremos ofrecer públicamente la oportunidad de un diálogo con algunos de nuestros colaboradores, todos ellos importantes analistas, para que a lo largo de unos meses nos acompañen con sus juicios de fondo.

Hemos creado el blog “Conversaciones” y publicaremos una entrada cada jueves de aquí al comienzo del verano. Esperamos con esta iniciativa arrojar un poco de luz en estos momentos de incertidumbre y ofreceros la mejor compañía que sabemos dar.